Lucía (Chaves) y Lidia (Casero) encuentran a su madre tendida en la cama, inerte. No tiene pulso ni respira. La desesperación se apodera de las hermanas: Libertad ha muerto. Un fuerte olor a gas invade todo el ambiente, cuyas ventanas permanecen herméticamente cerradas. Las preguntas se suceden, sin encontrar respuestas coherentes. En su estado de alteración psíquica, ella no…