Torcuato (Vicuña) y Trauman (Mirás) -junto a sus matones- desatan una verdadera batalla campal en la casa refugio. Bruno (Baró) tenía ciertas sospechas de un posible ataque y tomó algunos recaudos: contrató a Alí (Pérez de María) para que los custodie; instaló un teléfono, preparó un cuarto especial y guardó armas en la casa.
Sin embargo, nunca previó la ferocidad del golpe. El propio Alí, Alambre (Bengoechea), Dina (Torn), Francesca (Sánchez) y Gallo (Mayer) son blanco de la terrible balacera: algunos de ellos saldrán gravemente heridos; otros encontrarán la muerte. La escena será realmente dantesca.
En medio de la tragedia, Alicia (Funes) intentará secuestrar al pequeño Pedro.