“Stranger Things” y la historia real del “pánico satánico”

Si bien la cuarta temporada de “Stranger Things” puso a prueba la ansiedad de sus seguidores, la mayoría han quedado más que satisfechos con la nueva entrega ya que, por fin, comienzan a tener respuestas importantes preguntas de la historia.

Pero, hay algo que fue un hilo conductor de toda la historia y tiene algo de real: el pánico satánico que recorrió los Estados Unidos en la década del ochenta. A lo largo de toda esa década hubo un incremento de sectas ocultistas y el popular juego “Dragones y Calabozos”, al que son tan adeptos los protagonistas de la serie, también quedó en el ojo de la tormenta.

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Y es que con el espíritu de los juicios de Salem, muchos políticos estadounidenses de esa época, veían en la música, las películas y juegos de esos años la puerta de entrada para la práctica del ocultismo.

Todo comenzó con un libro publicado en el año 1980 por el psicólogo Lawrence Pazder, llamado Michelle Remembers, en el que se contaba la «historia real» de Michelle, una niña que, supuestamente, había sido víctima de una secta satánica y que, mediante el uso de la hipnosis, afirmó haber sido objeto de desagradables rituales y testigo de diversos asesinatos durante casi tres meses. Tanto el libro como toda la historia de Michelle fueron desacreditados, pero no lo suficientemente pronto, ya que el pánico se había apoderado de muchas personas.

«Dragones y Calabozos» fue objeto de polémica y acusaciones durante el “pánico satánico” y, de hecho, se lo llegó a señalar como el culpable de la desaparición y supuesto suicido de un estudiante universitario, llamado James Dallas Egbert III. La realidad es que el joven trató de matarse y dejó una nota de suicidio pero, al no conseguirlo, se escondió en la casa de un amigo. Sin embargo, sus padres y un detective privado especularon con que la desaparición estaba directamente relacionada con el juego y no con la depresión que sufría, y que finalmente le llevó a suicidarse en su tercer intento.

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