Sin lugar a dudas, Corea del Sur cada vez tiene un lugar más importante en la industria audiovisual. Atrás quedaron los tiempos en que sólo se dedicaban a presentar clásicos culebrones que, de todas maneras, tenían un público muy importante. Pero el pasado 6 de octubre se estrenó en Netflix la película “Bailarina” que está batiendo récords en todo el mundo.
Según los datos de FlixPatrol, que se encarga de elaborar rankings semanales con el contenido más visto de las distintas plataformas, “Bailarina” está en este momento en lo más alto del top ten mundial, superando a otras producciones que tuvieron no sólo mucha más inversión, sino que también fueron mucho más promocionadas.
La producción cinematográfica propone una historia de venganza, con un vertiginoso avance entre peleas, conspiraciones y un drama impactante. La trama sigue a la ex guardaespaldas Ok‑ju, que sufre la pérdida de su mejor amiga, a quien no pudo proteger de la muerte. Pero, por eso ahora se propone cumplirle su último deseo: vengarse. Sin embargo, la película no se limita a ser sólo una historia de peleas y derramamiento de sangre, sino que presenta varios giros narrativos que sorprenden.