Este jueves se vivió un incómodo momento en el programa de A24 «La Cruel Verdad» cuando el candidato a presidente de La Libertad Avanza, Javier Milei, interrumpió la entrevista que le estaban haciendo para pedirle silencio a las personas que estaban detrás de cámara.
“¿Podemos pedir que termine el murmullo detrás de cámara? Porque es muy difícil hablar con tanta gente hablando. Son temas muy delicados y veo que no paran de hablar, a pesar de mis cambios de tono para pedírselos de manera implícita”, reclamó Milei visiblemente molesto.
Todo esto ocurrió cuando el economista estaba explicando el plan económico que iba a aplicar en caso de llegar a la Presidencia de la Nación. “Hablan demasiado y es muy difícil seguir estos temas tan complejos con murmullo en el oído”, exclamó.
“No son temas fáciles y, además, va la vida de 47 millones en esto. Convengamos que estamos con un nivel de bullicio no convencional para temas tan complejos como los que estamos tratando. Y si yo le erro, a mí me destrozan públicamente y nadie va a decir que atrás había un murmullo que me estaba matando”, continuó.
El episodio, como era lógico, se viralizó rápidamente en redes sociales con todo tipo de comendatarios. Esta mañana, en su programa del Observador, Esteban Trebucq explicó que lo había sucedido.
«Javier Milei fue a nuestro programa como estaba prevista, como va en reiteradas ocasiones. Primer título: había ruido, es cierto había un murmullo por encima de la lógica televisiva. Un bullicio impropio para un programa de tele«, aclaró el conductor.
«Es cierto, Milei tiene razón en el ruido porque desconcentra y demás. Yo no generé el ruido pero pido disculpas porque soy la cara del programa. Por qué hubo ruido, desde el día miércoles hay una medida de fuerza de los trabajadores del Sindicato Argentino de Televisión que genera paros sorpresivos«, continuó.
«En un momento, los camarógrafos dejaron sus puestos para comenzar la medida de fuerza. Entonces en el estudio había más gente que lo habitual porque si un camarógrafo se va, el personal jerárquico lo reemplaza, por eso había bullicio». concluyó Trebucq.