La causa delYate Gate de Martín Isaurralde avanza pero la Justicia empieza a encontrarse con dificultades muy serias. La novedad es que no se pueden abrir ni peritar los dos celulares que le secuestraron a Sofía Clérici.
En octubre pasado se hizo un allanamiento en la casa de la modelo en Nordelta y allí se secuestraron un IPhone 11 y un IPhone 13. La gendarmería comenzó a realizar los trabajos pero el celular más moderno presenta un inconveniente por el que no se va a poder abrir, por el momento.
«La gendarmería utiliza un software que se llama «UFED» que no es compatible con el sistema operativo del celular que le secuestraron a Clérici y no hay manera de poder descifrar la clave de acceso«, detalló Bruno Yacono en «Está pasando» por Todo Noticias.
«La modelo no entregó la clave por eso la Justicia tampoco puede acceder. El juez está buscando opciones para poder ingresar a este celular que es clave para esta investigación porque lo que quieren saber es si hubo conversaciones en la previa de las vacaciones de lujo en Marbella«, precisó el periodista.
«Con respecto al IPhone 11 tiene un problema en la batería, hasta tanto no se pueda reparar van a preservar la prueba. El 21 de septiembre cuando Clérici regresa de España, en un vuelo diferente al de Insaurralde para tratar de despistar, ella pasa por el scanner de Migraciones un celular mucho más moderno. Ese celular que la Justicia cree que ella usa habitualmente todavía no lo pudieron encontrar«, cerró Yacono.
Todo esto ocurre, luego de que la Cámara Federal de La Plata dispuso la inhibición general de bienes respecto a Martín Insaurralde, Jesica Cirio y Sofía Clérici. Esto implica los tres imputados no podrán vender ninguno de los bienes a su nombre mientras dure la investigación