Hoy había gran expectativa porque se iba a conocer el fallo en el segundo juicio por la muerte de Débora Pérez Volpin. En esta ocasión, los acusados eran el ex director médico de la clínica La Trinidad y una instrumentadora. Sin embargo, generó mucho sorpresa e indignación la absolución de ambos.
El tribunal oral decidió absolver a Roberto Martingano, ex director del sanatorio de La Trinidad de Palermo, acusado de encubrimiento, y a Miriam Frías, la instrumentadora quirúrgica que atendió a Pérez Volpin y a quien se la había imputado por falso testimonio.
En tanto que si bien la familia se retiro en silencio, quien sí habló fue el abogado Diego Pirota, que expresó en TN: “Es una sorpresa absoluta, no conocemos los fundamentos y se va a tener que esforzar bastante en torcer la realidad probatoria para fundar una sentencia como la que habrá escrito. Particularmente, teniendo en cuenta cómo arrancó esto, porque fue un propio tribunal el que pidió que se investiguen las irregularidades…así que no sé cómo fundará porque están probadas que sucedieron. Tal vez diga que no lo cometió el imputado, difícil de entender, porque las pruebas en la causa muestran que el ex director médico fue quien firmó las actas. La condena, de donde se extrajeron estos testimonios están confirmados por la Corte Suprema de Justicia, así que es difícil entender como pudo sostener hoy la absolución para los dos imputados. Hoy se perdió una oportunidad de hacer justicia y de ocuparse de las víctimas y no, solamente, de los derechos de los imputados”.