El pasado 17 de enero se estrenó en Netflix una docuserie que está dando que hablar en todo el mundo, a punto tal que se ha convertido en la más vista del mundo de la plataforma de streaming, según el ranking que elabora FlixPatrol. Se trata de “Pesadilla de un secuestro en California”.
La nueva joya de true crime aborda con detalles un caso que dejó desconcertado al público y fuerzas policiales: el rapto de Denise Huskins en California, EE. UU. El 23 de marzo de 2015, Huskins fue secuestrada de la casa de su novio, Aaron Quinn, durante la madrugada. Sin embargo, dos días después, ella reapareció sola cerca en el condado de Orange.
La mujer apareció ilesa, cerca de la casa de su madre, con una bolsa de viaje en la mano. El suceso generó mucha suspicacia y el caso comenzó a ser comparado a la trama de la película “Perdida” de Gillian Flynn. A partir de allí las autoridades empezaron a preguntarse si el secuestro realmente había existido o si se trataba de un engaño.