Hace una semana una nueva participante ingresó a la casa de “Gran Hermano” y revolucionó todo. Virginia Demo de 55 años fue la elegida para suplantar a Chula que decidió irse porque extrañaba a sus hijos.
La flamante ‘hermanita’ es de La Plata, hace humor y stand up desde hace 13 años tras más de tres décadas de trabajar en el ministerio de Seguridad. Está separada y tiene dos hijas de 24 y 26 años.
“Para ganar Gran Hermano haría de todo aunque sin joder a nadie. Quiero demostrar que se puede, que a toda edad está buenísimo, que hay que disfrutar y que todos los días se aprende algo. El que no arriesga, no gana, y yo me animé y tengo esta gran experiencia por vivir”, se sinceró Virginia.
Poco tardó en llegar el primer conflicto de convivencia para ella. La comediante se largó a llorar porque la marginaron durante el almuerzo y la dejaron sin ensalada de tomates. Algo que parece superficial y hasta insignificante, le provocó una crisis de llanto.
«No hay lugar para todos acá así que no importa, me voy. Me gustaría servirme algo de ensalada... o algo de lo que hay en la mesa. Estaría bueno que la próxima alcance para todos. Estaría buenísimo, digo… Yo me voy a comer allá, todo bien. No hay un put… lugar, no hacen lugar, no se mueven un chot… me quedo acá sentada sola y se terminó«, exclamó mientras se iba a comer a la otra mesa.
En ‘Corta por Lozano’, Cata y Chula volvieron a analizar lo que pasa dentro de la casa y fue Carla la que fulminó a la nueva integrante. «No me gusta Virginia porque es una versión mía pero con anestesia».
«La veo muy aburrida, no me banco nada a la nueva, ni me enteré que entró. No digo que me imita pero a mí me aburre», ironizó Chula.
«¡Es mejor que se vaya yendo, no la tolero!», sumó Cata.
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