Una de las grandes ventajas que ofrece Netflix es que tiene producciones de distintos países. Y, el pasado 15 de febrero se estrenó la segunda temporada de la serie jordana “Escuela para Señoritas Al Rawabi” e, inesperadamente, en pocas horas logró ubicarse con comodidad en el ranking de lo más visto del mundo.
Esto fue todo un logro para las producciones de Medio Oriente que, muchas veces, deben traspasar prejuicios que van desde lo estético a la temática. “Escuela para Señoritas Al Rawabi” no es sólo una estudiantina que habla del bullying, es mucho más. Expone con crudeza, y buen ritmo, los contrastes culturales que vive el país y, también, la rigidez extrema que pesa sobre algunas mujeres que puede llegar hasta límites irreversibles.
La primera temporada siguió a un grupo de chicas que fueron víctimas de acoso escolar en una escuela privada de élite. Sin embargo, lejos de quedarse instaladas en el papel de víctimas, planean ataques de represalia para sus victimarias. Pero, todo se sale de control.
En esta ocasión, el argumento pone la lupa sobre los peligros que pueden enfrentar los adolescentes en las redes sociales. Sarah queda atrapada en una red de sus propios sueños y está desesperada por hacerse visible. Pero en su búsqueda de popularidad, se involucrará con amistades falsas que la pueden llevar a un inesperado final.