Sin lugar a dudas las redes sociales se han convertido, en el último tiempo, en la puerta de entrada a un mundo desconocido que puede llevarnos a un buen o mal puerto. Y en este caso se estrenó en Netflix, el pasado 21 de febrero, una miniserie documental llamada “¿Guardarías un Secreto?” Que le está haciendo replantear a más de un espectador la utilización de distintas aplicaciones.
La serie británica tiene sólo dos episodios, de cincuenta minutos cada uno, y cuenta la historia de algunas de las mujeres que fueron víctimas de Matthew Hardy, quién hostigó a decenas de mujeres por las redes sociales, antes de ser detenido hace un par de años.
Hardy utilizaba identidades falsas, principalmente femeninas, en las redes sociales y su intención era difundir calumnias sobre sus víctimas e infundir miedo sobre sus relaciones personales y seguridad. No importa cuántos perfiles bloquearan. Él siempre volvía a aparecer.
“¿Guardarías un secretos?” Presenta el relato de víctimas y hasta amigos de Hardy. Pero, principalmente, plantea dos puntos centrales: la inacción que hubo, por parte de la policía, pese a las constantes denuncias que recibían y, por otro lado, muestra lo fácil que es para personas malintencionadas mezclarse en el mundo de las redes, pasar desapercibidas y hacer daño. Esto generó mucha polémica ya que plantea la falta de legislación ante estos casos.