Julieta Prandi continua con luchando en la justicia contra su ex marido, Claudio Contardi, por la violencia física, psicológica y económica que él habría ejercido sobre ella. Además, él está acusado por abuso sexual con acceso carnal agravado. Pero ahora, la modelo y conductora sacó el libro “Yo tendría que estar muerta”, que si bien tiene como protagonista un personaje ficticio, es inevitable hacer una referencia con el calvario que ella atravesó.
Y hoy Prandi estuvo en “Cortá por Lozano” y reveló: “En esos momentos de vulnerabilidad, después de tanto boicoteo a tu autoestima, a tu confianza, cuando llegás al límite que te das cuenta que estás en peligro, ya la autoestima no la tenés más, tampoco pensás que sos una persona coherente y ni siquiera se te ocurre cómo pedir ayuda. Yo me fui de una manera muy ridícula, podría haberlo de otra forma, pero hice lo que pude”.
Luego Julieta continuó: “Cuando le pedí el divorcio había estado un año planeándolo, porque esperé estar en un lugar más cerca, porque antes vivíamos más lejos. Todo parte de un mismo plan, alejarte, separarte de tu gente. Uno piensa cómo tardé tanto en resolverlo, pero no podía encontrar la luz, una se culpa, pero ese período ya lo pasé. Uno necesita perdonarse, reconstruirse y la justicia muchas veces no colabora porque hacen todo tan largo, yo llevo ya cinco años. Mis hijos hoy no quieren tener contacto con él, pero como no está dictaminado continuamente los ve una psicóloga y los evalúa”.