Desde que comenzó esta edición de “Gran Hermano” se noto que poco tenía que ver con la anterior. El romance no es protagonista y tampoco destacan los participantes con personalidad tranquilas. En esta ocasión mucho de ellos son llamados “plantas” y quienes están picando en punta son los que tienen carácter más fuerte.
En este contexto, Juliana Scaglione, más conocida como Furia se destaca por sus jugadas dentro de la casa pero también por un comportamiento violento que se critica mucho desde el afuera.
Pero como siempre recalca Santiago del Moro, el camino es largo y todavía quedan tres meses por delante de programa en donde todo puede pasar. La producción del programa, ante la pasividad de varios jugadores, se ve obligada a cambiar las reglas para que el reality siga siendo atractivo.
De la misma manera que Licha ingresó con tres sobres dorados que cambiaron las reglas de votación para la placa de nominaciones, diferentes decisiones que toma el canal enriquecen el juego.
Santiago del Moro reveló inesperadamente un fuerte cambio que la producción de ‘Gran Hermano’ quiso hacer dentro del reality pero que los dueños del formato no le permitieron.
Todo comenzó cuando los participantes le preguntaron al conductor por qué faltaban dos camas en las habitaciones. «Porque se van yendo, si entrara más gente pondrían camas», justició Santiago.
«Les cuento una cosa, para esta edición iba a haber camas matrimoniales y no se permite por cuestiones de protocolo del formato a nivel internacional. Por lo menos hasta el momento acá no la habilitaron».
«La idea era que hubiera una cama matrimonial en ambos cuartos y no se aprobó», cerró Del Moro.