Oriana Sabatini está desde hace varios días en nuestro país visitando a su familia y también preparando un nuevo trabajo musical. Y esta noche estuvo en LAM donde contó con lujo de detalles por qué decidió estudiar tanatopraxia, que es una técnica que se emplea para la conservación temporal de cadáveres.
“La tanatopraxia es una carrera -comenzó diciendo Oriana-. Desde muy chiquita…bueno ¿a quién no le llama la atención la muerte? ¡Es el misterio más grande la vida! A mí siempre me dio mucha curiosidad, y con esto de irme afuera y replantearme qué quería hacer yo de mi vida, y también estar agotada de la exposición…me di cuenta que tenía que probar otras cosas”.
Luego Sabatini continuó: “Ahí empecé a buscar internamente que quería y ahí surgió la tanatopraxia. La parte teórica la hice a distancia y después las prácticas son presenciales, porque es preparar a las personas para los velorios, y lo que sucede en Italia es que como mucha gente adulta, el primer día del curso llegaron seis fallecidos. Así que estuve doce horas preparándo. Tenía miedo de ir y que me descompusiera, pero no. La verdad es que una vez yo vi una historia de Martín Cirio que contó que una amiga de él había salido con un hombre que hacía esto, y ahí empecé a mirar y no podía creer que existiera esa carrera. Hay mucha gente que lo hace pero no se conoce tanto la profesión porque a la gente la muerte no le atrae. No sé si lo voy a monetizar, pero en Italia tengo tiempo libre. Yo tenía miedo, pero es una carrera hermosa y es un servicio. Es muy hermoso, más allá de lo escatológico y lo feo de la muerte, porque es como que le das dignidad al último momento de alguien y al recuerdo que va a tener su familia”.