La casa de ‘Gran Hermano’ está cada día más violenta y todas las miradas están puestas en Furia. Y es que Juliana Scaglione es una de las jugadoras que más se destaca por su manera de leer el reality pero, a su vez, es la que más confronta a sus compañeros.
La joven que contó que su apodo se lo ganó por el excéntrico look se dedica a los deportes, entrenadora y creadora de contenido. Con la cabeza rapada, cejas pintas y tatuajes por todo el cuerpo, la hermanita no pasó desapercibida desde el minuto uno.
La muerte de su madre, víctima de un cáncer de mama, la ausencia de su padre y la mala relación con algunos de sus hermanos, habla a las claras de una persona que las pasó todas.
En ‘LAM’ repasaron el perfil de la participante y lo que sucede dentro de la dinámica del juego. «Este ‘Gran Hermano es más agresivo y eso lo generan también la gente», reflexionó Nazarena Vélez.
En el ciclo de América contaron un fuerte dato sobre la feroz interna familiar de los Scaglione. Coy, la hermana de Juliana, dejó un significativo mensaje en X que decía «ni Furia, ni yo tenemos contacto con Ezequiel».

Fede Bongiorno contó que «ella desde el día uno habló sobre su familia y deja en claro que la conexión más fuerte es con la hermana por lo que pasó con la muerte de los padres«.
«Por la muerte de los padres se tuvo que ocupar sola siendo la menor del tema financiero. El tema es que Ezequiel siempre estuvo ahí presente pero se ve que algo en el medio se quebró y ella decidió apartarlo».
«Se pudrió», cerró Ángel de Brito.
Por su parte, Coy le confirmó a Gastón Trezeguet en ‘Se Picó’: «Con Eze todo bien, yo lo sumé para ayudar a Furia a cumplir su sueño mayor y él tenía que ser bienvenido pero terminaron pasando cosas que otra vez a mí me defraudó«.