El asesinato de Fernando Báez Sosa conmocionó a la sociedad toda por la brutalidad del hecho. Desde la cárcel, tras cuatro años de silencio, Máximo Thomsen le dio un reportaje para contar su versión de los hechos a ‘Telenoche’.
El rugbier rompió el silencio, tras que la Cámara de Casación bonaerense confirmara su prisión perpetua y las de Ciro y Luciano Pertossi, Enzo Comelli y Matías Benicelli por el asesinato a golpes a la salida de un boliche en Villa Gesell.
En radio Mitre, Rolando Barbano reveló que también Netflix estaba detrás de Thomsen y iban a pagarle 50 mil dólares para conseguir su palabra. En cuanto a la entrevista, el periodista precisó sobre esta disputa que «si ellos querían contar una parte de la historia que no se contó y que eso le llegue al público tenían que estar con el periodismo profesional».
«Finalmente se bajaron del tema del streaming y decidieron darnos la nota. Lo que lo decidió a hablar fue que el abogado anterior les dijo ‘quédense callados y en quince días quedan en libertad’ y ellos confiaron en él. Les decía que si hablaban se podían perjudicar unos a otros, que iban a entrar en una guerra y le iban a terminar dando pruebas a la fiscalía que no tenían».
«Le piden declarar al abogado pero les impide hablar del hecho y el resultado fue condena perpetua y ahora lo que dice Thomsen es que se siente jugado y le queda una sola ficha. Ellos piensan que para que un juez falle a favor de ellos, la opinión pública tiene que estar dividida», reveló Barbano.
«Thomsen me dijo al finalizar la entrevista que se quería desahogar. Resoplaba como aliviado y dijo que se descargó y que había dicho cosas que tenía adentro hace cuatro años»-
Al escucharlo, Jorge Lanata hizo un lapidario comentario sobre el tema: «Es todo horrible en este asunto porque es horrible la muerte de Fernando, en el piso, golpeado. Cada vez que escucho a estos chicos pienso ‘están muertos estos pibes’ porque son muertos civiles. Se van a pasar la vida ahí adentro».
Fue una entrevista excelente, sin amarillusmo, bien lograda. Quedo claro que necesitaba contar la otra parte de la historia, más allá que en su momento ya se había comentado del cruce, riña, agresiones entre dos grupos dentro del boliche y que participó Fernando. También se comentó que estaban alcoholizados y se insinuaba el consumo de drogas. Burlando se limito a mostrar con lujos de detalles y total morbo imágenes desgarradoras en todos los canales chimenteros. Nadie justifica el desenlace fatal, lo que hicieron, el debate está en si les corresponde o no Perpetua, porque premeditación no hubo, y la intencionalidad puede ser discutible.