Esta semana, nuevamente, Juliana Scaglione quedó en el ojo de la tormenta porque cuando ingresaron algunos de sus ex compañeros a votar, para la gala de nominación, ella comenzó a insultarlos a los gritos, incluso haciendo alusión a los cuerpos y hasta el honor de alguna de las chicas.
Pero luego de que hubo un fuerte rechazo ante esta conducta, por gran parte de las redes y distintos medios de comunicación, la producción del programa le llamó la atención a Juliana y eso quedó plasmado en una conversación que tuvo con Emmanuel y Nicolás, pese a que en DGO cortaron con rapidez las cámaras.
“Es muy difícil lo que me piden -comenzó diciendo Furia-, que no diga malas palabras”. Y allí Nicolás expuso la situación: “¿Otra vez te lo dijeron? Pero bueno es que hacen en vivo las galas”.
De esta manera se deduce que no sólo recibió llamadas de atención anteriores sino que la preocupación es el vivo y no poder editar lo que sucede. Esto significa para “Gran Hermano” y el canal un salto sin red. Esta semana ella está nominada, la placa es negativa, y todas las encuestas por el momento indican que ya es más la gente que se cansó de su juego y prefiere ver una recta final distinta, con otra dinámica que no se pudo ver en estos seis meses. Pero habrá que ver qué sucede el domingo.