Este viernes 13 de septiembre se estrenó en Netflix el documental “Entre las llamas: La hija perdida”, que consta de dos partes, y relata cómo un crimen que conmovió a la opinión pública estadounidense, se logró resolver más de tres décadas después con el peor de los finales.
El 11 de marzo de 1989, Aundria Bowman, de 14 años, fue vista con vida por última vez. Según sus padres adoptivos, poco antes habían tenido una discusión. Presuntamente, la adolescente robó dinero, huyó y no volvió a aparecer, por lo que la policía clasificó el caso como de persona desaparecida.
Cabe destacar, que el rostro de Bowman, en su momento, apareció en el video de la canción «Runaway Train», de Soul Asylum en 1993, ya que el grupo ayudó a resolver varios casos de personas desaparecida. Sin embargo, en este caso nada se pondría en movimiento hasta que en 2010, Cathy Terkanian, la madre biológica de Bowman, recibió una carta de una trabajadora social en la que le informaba de que su hija llevaba desaparecida veintiún años. En ese momento ella comenzó entonces su propia investigación, cuyo progreso y desgarradores resultados se presentan en este documental sobre crímenes reales producido por la actriz de Hollywood, Charlize Theron.