Como todas las semanas, Netflix sube nuevo contenido a su plataforma, pero, el pasado 19 de septiembre se estrenó una serie que en tan sólo pocas horas ya alcanzó los primeros lugares del top ten global de lo más visto que elabora FlixPatrol, se trata de “Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menendez”.
Creada por el prolífico productor Ryan Murphy, la historia se centra en el caso que conmocionó a los Estados Unidos en 1989, cuando los hermanos Menendez asesinaron a sus padres. Sin embargo, la serie está desatando una fuerte polémica porque no presenta una mirada tan crítica sobre los jóvenes sino que plantea quiénes son los verdaderos monstruos de esa familia.
El caso de los hermanos Lyle y Erik Menéndez fue uno de los más mediáticos de Estados Unidos, ellos asesinaron a sus padres, José y Kitty Menéndez, mientras miraban televisión, en su mansión de Beverly Hills en 1989. Asimismo, en su momento, ambos aseguraron que encontraron muertos a sus padres al llegar a su casa y la policía siguió la pista de grupos mafiosos.
Sin embargo, los hermanos pronto estuvieron en el radar, ya que Erik le confesó a su psicólogo, Jerome Oziel, que ellos habían cometido el parricidio. Fueron arrestados en 1990 y acusados de asesinato, hasta que en 1996 los condenaron a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Por otro lado, la fiscalía basó basó su acusación en la herencia de 14 millones de dólares que cobrarían una vez que estuvieran muertos sus padres.