Este domingo se conoció la noticia que, finalmente, la justicia decidió levantar la cautelar que impedía hablar de Jorge Lanata, Elba Marcovecchio y sus hijos. Sin embargo, surgió otra polémica porque la esposa del periodista subió unas historias de Instagram, donde hizo un fuerte descargo, ya que afirmó que ella no pidió ese bozal legal sino las hijas de Lanata.

En tanto que hoy, en “El Run Run del Espectáculo”, el abogado Pablo Gómez de Olivera expresó contundente: “Primero las hijas pidieron determinación de la capacidad, y después la esposa pidió que sea cambiado a control de internación. Hay una puja de intereses en la familia, en concreto. Entonces, la jueza escuchó a Lanata”.
Luego Gómez de Olivera continuó: “Hay dos medidas de restricción, una que salió a las 9:04 del día 27, respecto a las hijas, pedido por ellas, pero 22:08 amplía la restricción a la esposa y hay cambio de carátula de determinación de capacidad por control de internación, eso sí lo pidió la cónyuge”.
“Ahora cuando la jueza tiene que hablar de la ampliatoria de la medida cautelar no dice a pedido de la cónyuge -continuó el letrado-, sino que ella declara que está en un alto estado de vulnerabilidad, y es comparable a lo que le sucede a las hijas, entonces la jueza hace anología y decide proteger tanto a las hijas como a la esposa, y ahí dispuso la cautelar. Pero no lo pidió ella, porque si no estaría especificado. Con justa razón está enojada, porque ella no lo pide, la jueza aplica la anología”.
Asimismo, Fernando Piaggio agregó: “Yo vi programas colegas e informativos donde la ponían a Elba como la mala de la película. Por eso ella ahora sale a decir que espera que le pidan disculpas”. “También en la resolución del día 27 a las 22:08, en el punto 5, se habla de poner en conocimiento a la justicia punitiva, que es la penal. Es decir que en la justicia Elba está denunciando algo, que muy posiblemente tenga que ver con los faltantes”.