En las últimas horas se conoció un nuevo parte sobre la salud de Jorge Lanata que detallaba que “La cirugía se realizó en un contexto de completa estabilidad hemodinámica -continúa-. Dadas las condiciones locales óptimas del intestino remanente y su evolución favorable durante el procedimiento, se llevó a cabo la reconstrucción del tránsito intestinal sin complicaciones intraoperatorias. Además, se realizó el cierre definitivo de la pared abdominal»
«Hasta el momento, la recuperación postoperatoria del paciente ha sido favorable. Se encuentra estable, sin requerimiento de drogas vasoactivas y con la función renal estable. Actualmente se le proporciona analgesia para el control del dolor y sedación, y continúa con ventilación mecánica en modalidad de soporte. El paciente permanecerá internado en la Unidad de Terapia Intensiva, donde estará bajo monitoreo y control estricto en los próximos días, los cuales serán claves para su evolución”.
Mientras Lanata pelea por su vida, la interna entre sus mujeres pareciera no tener fin. Tras que Sara Stewart Brown, ex esposa del periodista y madre de Lola, comunicó que tenía un poder mucho más amplio e irrevocable que el de Elba Marcovecchio y que se lo había revocado porque sintió que no estaba bien que le diera licencia a algunos empleados de Jorge, la abogada le envió una carta documento que en una de sus partes destaca: “Su comportamiento lejos de la hidalguía que la guió en el año 2016 encierra una actitud de irrespeto de las decisiones libres que ejerció Jorge, por ejemplo casarse y otorgarme un poder para que dirija el barco en su ausencia. Lamento profundamente que se arrogue facultades que no le pertenecen, entre ellas cuestionar los actos conservatorios del patrimonio de mi marido que me fueran confiados por ser su esposa por el poder otorgado y por ser cotitular de la cuenta bancaria»
«Procuré ajustar costos para seguir pagando su opulenta cuota alimentaria en su integridad sin siquiera reducirse… En conclusión, rechazo su revocación de poder cuyo único fin es económico”, señaló la abogada.
En ‘LAM’ repasaron la interna familiar y fue Ángel de Brito el que reveló un dato clave de esta disputa: «Sara lo que no quiere es que los empleados dejen de cobrar. Hasta ahora donde yo sé, la jueza o juez no se expidió sobre las capacidades de Lanata. Estamos ante el enfrentamiento de cómo manejar la vida de Jorge pero Jorge todavía está acá y lo que no puede es manejar estas situaciones».
«Y terminaron todas sin querer o queriendo blanqueando la incapacidad de Jorge para hacerse cargo de sus bienes, de su salud, de todo lo que pasa alrededor de él. Si todas se hubiesen quedado calladas y no hubieran mandado información a los periodistas, hablo de las cinco mujeres, nada se sabría. Estaríamos con los partes médicos como fue en otras internaciones de Jorge», agregó el periodista.