Cuando la polémica del YateGate, pese a que todos siguen imputados, parecía haberse apaciguado, un pedido de la UIF da cuenta del mal momento que vive Jesica Cirio. La Unidad de Información Financiera, amplió esta semana la acusación contra Martín Insaurralde por haber manejado dinero no declarado por más de un millón de dólares.
Jesica Cirio, que también está imputada en la misma causa de enriquecimiento ilícito, está bajo lupa de la justicia porque, según la UIF, Insaurralde movió bienes a través de un entramado familiar para ocular que él era el verdadero dueño.
La UIF está investigando la compra que hizo Cirio de un departamento por 385.000 dólares, un año después de casarse con Insaurralde. La transacción se hizo con dinero que la conductora obtuvo de la venta de dos departamentos. A su vez están en la mira varios autos que adquirió, que según ella, fueron comprados con dinero que ganó en sus programas de tv y empresas, cosa que está puesta en duda.
En ‘Socios del Espectáculo’, Rodrigo Lussich dio más detalles del mal momento que vive la conductora: «La investigación de la UIF está atenta a los bienes de Cirio, en virtud de su divorcio de Martín Insaurralde. Como la declaración de él tiene tan pocos bienes, muchos están a nombre de Jesica y ella también es investigada por lavado de dinero».
«Los daños colaterales salpican muy fuertemente a Jesica Cirio, quien era su mujer. Todo el entorno de Insaurralde tiene una cantidad de bienes a nombre de cada uno pero la justicia cree que son de él», agregó Lussich.
«Jesica gastó cien mil dólares en autos, en una fecha cercana a la separación de Insaurralde y eso le hace ruido a la justicia. El tema la complica a ella porque fue y puso la firma pero de donde sacó la plata», detalló.
«Lo cierto es que quien conoce a Jesica Cirio sabe que factura mucho hace muchos años. Hace veinte años, ella manejaba un BMW que nosotros ni trabajando sesenta años lo íbamos a tener», agregó Adrián Pallares.
«El tema es que si compra un departamento de trescientos mil dólares, cuando vos vendiste dos de cincuenta, ella tiene que justificar de dónde salieron los otros doscientos», sentenció Lussich.