Las producciones nigerianas cada vez se van teniendo un lugar más importante en la industria audiovisual. Y esta semana se estrenó en Netflix la película “El Secuestro de 1993” que, en tan sólo pocos días, logró ubicarse en lo más alto del ranking global elaborado por FlixPatrol.
El filme está basado en una historia real que ocurrió en 1993, cuando cuatro jóvenes secuestraron un avión comercial de Nigeria con intención de hacer un pedido político. Sin embargo, la negociación de rehenes se sale de control cuando las demandas no son cumplidas. A partir de allí, el plan inicial se convierte en un infierno.
La que realmente ocurrió, el 25 de octubre de 1993, es que un Airbus A310 de Nigerian Airways, que volaba de Lagos a Abuja, fue secuestrado por cuatro jóvenes que pertenecían al “Movimiento para el Avance de la Democracia en Nigeria”, tenían entre 16 y 19 años. Sus nombres eran Richard Ogunderu, Kabir Adenuga, Benneth Oluwadaisi y Kenny Rasaq-Lawal. En el avión también viajaban altos funcionarios del gobierno, incluido Rong Yiren, el vicepresidente de China, y funcionarios del gobierno nigeriano.
Los secuestradores tenían armas falsas y exigían la renuncia del gobierno de dictadura militar, acusada de importantes violaciones de los derechos humanos, y que se nombrara presidente a Moshood Abiola (Líder del Partido Socialdemócrata), de lo contrario prenderían fuego al avión. Ellos tenían entre dieciséis y diecinueve años y, al día de hoy, todavía son considerados por un sector de la sociedad como héroes.