El último jueves Keila Sosa fue expulsada de la casa de ‘Gran Hermano’, ya que la joven venía manifestando sus ganas de abandonar el reality y varias veces mostró su desmotivación por juego. Con un duro comunicado, a un mes de haber entrado, el Big le dio la noticia.
“Esta es una experiencia única. Ustedes fueron elegidos para afrontarla y vivirla con gratitud y alegría. Me duele que no todos hayan comprendido el significado de esta aventura, el esfuerzo que conlleva o que hayan puesto en duda la transparencia del certamen. El juego se te hace cuesta arriba. En vos solo veo angustia y deseos de no estar más en mi casa. Eso, Keila, me angustia mucho a mí también. Por lo tanto, Keila, quiero que en este mismo momento te despidas rápidamente de tus compañeros y te dirijas a la puerta giratoria para abandonar la casa», le ordenó GH.
Rápidamente, Santiago del Moro anunció que la joven tendría un reemplazo y que ingresaría a la casa este lunes y así fue. Katia, la tana, de La Matanza, trabajara en delivery y va por todo.
Mientras tanto, Keila pasea por los programas de tv y estuvo en ‘LAM’ donde hizo una desgarradora confesión sobre los efectos del aislamiento: «A mí me pasó que estaba sintiendo que todos los días estaba viviendo el mismo día y después de noche, donde no dan las cámaras, que es abajo del colchón, yo lo apretaba fuerte porque tenía ansiedad».
«Me sentía encerrada, ahogada, de hecho cuando puse un pie en la calle como que respiré. Me da bronca a mí misma lo que pasó», cerró.