Una de las grandes ventajas que ofrece Netflix a sus suscriptores es que en su catálogo hay producciones de todo el mundo. Y el pasado 24 de enero se estrenó el filme libanés “El Castillo de Arena” y, rápidamente, se ubicó en el top ten mundial de lo más visto.
Este implacable thriller, por otro lado, también está dando que hablar por el potente mensaje que plantea. La trama gira en torno a una familia árabe que, sin mayor información, el público ve que quedó varada en una isla desierta y está esperando que los pasen a buscar. Todo esto mientras tienen que hacer malabares para cubrir necesidades básicas, como conseguir agua dulce para beber.
A medida que los acontecimientos se salen de control, y la línea entre la realidad y la ficción se difumina, ellos se ven obligados a enfrentarse a duras verdades y tomar difíciles decisiones, poniendo a prueba su resistencia y sus esperanzas de volver a casa. Aunque, en realidad, toda la trama es una metáfora sobre los migrantes y refugiados que huyen de sus países, devastados por la violencia y la guerra, en busca de un futuro mejor.