El pasado 5 de marzo se estrenó la serie colombiana “Medusa” y, en muy pocos días, no sólo logró ubicarse como entre los tres primeros puestos de lo más visto del mundo, sino que también está inmersa en una feroz polémica porque pese a que los creadores aseguran que es una historia ficticia, no todos están de acuerdo con eso.
La trama sigue a Bárbara Hidalgo, una exitosa empresaria que está a punto de asumir el control del poderoso conglomerado familiar Medusa pero sufre un misterioso accidente en altamar y es dada por muerta. Sin embargo, al descubrir que fue víctima de un atentado fallido, vuelve en secreto para buscar justicia. Con la ayuda de Danger, un gran investigador, ella se adentra en una red de traiciones y secretos para descubrir quién intentó eliminarla y recuperar su lugar.
Asimismo, junto al éxito de la serie, también crecen las especulaciones sobre el origen de la historia y, si bien tiene una trama similar a otras relacionadas con la sucesión del poder y puede parecerse a casos de poderosos grupos familiares de Latinoamérica, no está basada en una historia real ni tampoco inspirada en un caso específico.