De los diez programas más vistos de abril, ‘Gran Hermano’ se ubicó en el puesta número uno con 15,57 puntos de rating y 62,57% de share, seguido por la Gala de Eliminación con 14,93 y 73,50%. El reality de Telefe sigue teniendo mucha repercusión y también sus internas.
Hace unas semanas, en ‘LAM’ dieron detalles de las internas que hay dentro del panel del debate. Supuestamente, Marina Calabró se habría quejado con la producción por no tener el lugar que le asignaron en el estudio. En tanto que Sol Pérez aspiraba a conservar el lugar que venía ocupando en los tres años que lleva trabajando en el programa.
Tras esta queja, la producción decidió poner a todas las mujeres adelante y a los varones por detrás. Consultado por el programa de Ángel de Brito, Santiago del Moro habló del famoso silla gate del debate.
«Yo les cuento cómo fue eso. Este año más que otros, está muy agitado el panel de ‘Gran Hermano’. Hay mucho quilombo que pasa y yo no me doy cuenta. El estudio donde nosotros trabajamos es muy grande, no es como lo de los programas de panel qe es más chico», detalló.
«Es gigante porque es el estudio donde yo hago las galas, entonces estamos todos muy lejos y es difícil hablar. El día del ‘silla gate’ vi que había una puesta distinta, que las sentaron a todas en una tirita y al resto arriba. En el corte me acerco y les digo ‘Qué lindas que están todas sentadas así, me encanta la puesta!‘».
«Esto fue un jueves, el viernes veo en ‘LAM’ todo esto quilombo y pienso esto no pasó. Entonces le escribo al productor para saber y me confirmó que se armó un quilombo tremendo. Lo gracioso es que parecía que yo les fui a tomar el pelo. Después siguieron con eso, hay silla gate todo el tiempo ahí», agregó.
«Igual lo que no entienden es que no importa la posición de cada uno porque cuando hablas la cámara te toma. Es cierto que cada uno quiere tener un lugar y si te parece importante está bien que lo pelees pero no hace al programa», cerró.