‘Otro día perdido’, el ciclo con el que Mario Pergolini volvió a la televisión abierta tuvo un auspicioso debut en materia de rating. Con un formato similar al del late show americano, con un gran estudio con público en el piso y banda en vivo, el conductor estuvo acompañado por la humorista Laila Roth y Agustín Aristarán.
Su mirada sobre la actualidad con humor e ironía fue parte del monólogo con el que el ex CQC se refirió a la situación actual de Cristina Fernández de Kirchner y las internas entre el Presidente Javier Milei y su vice, Victoria Villarruel y tuvo un buen mano a mano con Guillermo Francella como invitado. En el segundo programa hizo lo propio con Cazzu.
Marina Calabró hizo su habitual crítica del estreno, en Lape Club Social Informativo, y lanzó un palito para Mario: «El tape de presentación fue un poco pretencioso, eso de Pergolini se fue pero no crean que se rascó el ombligo, lo de ‘fundó empresas’ está bueno que lo digan los otros. Es un poco egocéntrico pero es más vivo que el hambre».
«Le voy a decir una cosa con total cariño, me parece que estuvieron en el dilema de hacerlo perfecto o espontáneo, lo queremos perfecto, vas grabado, no tenés excusa sino se deslucen los chistes. El monólogo estaba bien pero se notaba que leía«, agregó.
«Estuvo todo encorsetadito, lo queremos con desparpajos. Lo de las enfemérides me dio antiguo, lo de Laila Roth no me hizo gracia pero debe ser un tema generacional, ayer no brilló y Rada estuvo impecable», precisó.
«La escenografía está linda, la luz está muy bien puesta y lo que me gustó es que el encontraron la vuelta al chivo -avisos publicitarios no tradicionales- con un gatito que presenta la publicidad, es vanguardia, eso es Pergolini. Lo que sí, Mario jerarquiza la pantalla«, cerró