La semana pasada Cristina Pérez comenzó un nuevo programa en Telefe llamado “Camino a Casa”. Su primera invitada fue Cris Morena, la segunda será la Sole, y se caracteriza por ser un ciclo intimista que apunta a hurgar en el pasado y en el corazón de los distintos entrevistados.
Pero hoy la conductora estuvo invitada a “La Peña de Morfi”, y no logró contener un desconsolado llanto cuando le presentaron un plato que le cocinaba su papá, ya fallecido “¡No lo puedo creer, cocinaron un chupín de pescado! -expresó con voz entrecortada Cristina- Es lo primero que me animé a cocinar, hace muy poco, porque sentí que de esa forma estaban en mis manos, las manos de mi viejo”.
“Es que fue hace muy poco -continuó angustiada Pérez-, le dediqué mi libro, él se fue con una dignidad. Mis padres tuvieron una vida difícil, los dos eran polos opuestos entonces la vida era muy convulsionada entre ellos, pero se amaron mucho. Además, los dos sufrieron habernos criado en medio de tanto lío. Pero al final de la vida, a los dos le tocaron pruebas muy duras. Y mi padre no aguantó la muerte de mi mamá, a pesar de que estaban separados y él en pareja con una mujer maravillosa”.
Luego la conductora precisó: “A él le reapareció un cáncer muy duro y la dignidad que tuvo para pelear ese tiempo, hace que cada vez que yo tengo un pequeño problema me acuerde que él, un día que estábamos todos preocupados, nos mandó un video bailando y cantando para que nos quedáramos tranquilos ¡Pero a él le dolía todo, porque el dolor que tenía era insoportable! Yo les dije el otro día a mis hermanos, que mis padres se fueron más grandes que todos sus errores”.