Este fin de semana Guillermina Valdés estuvo invitada a la mesa de Mirtha Legrand y, como era previsible, le preguntaron por la interna familiar que, semanas atrás, atravesó la familia de Marcelo Tinelli, cuando su hija Juana hizo una denuncia por amenazas.
Y es que María Julia Oliván, que también estaba invitada, le preguntó si había reforzado la seguridad de su hijo menor. “No”, respondió de forma tajante Valdés, a lo que la periodista retrucó: “Bueno, pero no lo dejás participar en el reality”. “Es que en realidad yo nunca quise -confesó Guillermina-, pero no por algo en particular con ese reality, sino que me parece que hoy estamos en un momento de la humanidad donde no sabemos las consecuencias que van a tener estos niños, que están con un tercer brazo, que es el celular”.
“A mí me pasó que después del mundial de Qatar -continuó la actriz-, yo iba con él por la calle y le decían ‘¡Lolo, genio!’ Entonces yo me senté con él y le pregunté por qué sentía que le decían genio, y me respondió que porque era famoso ¿Eso es ser genio?, le dijo. Entonces le expliqué que el día que lo reconozcan, él tiene que hacer su trabajo y pensar si lo quiere compartir con el mundo, pero porque quiera, no porque eso sea importante. Y es complejo explicarle eso a un menor, porque es genio porque apareció, entonces después nada de lo que haga la persona va a ser suficiente, porque ya tiene ganado algo, que en realidad es nada la fama. El desencuentro que yo siempre tuve con Marcelo fue que yo no comparto la sobreexposición de los hijos”.