Con la cantidad de estrenos semanales, muchas buenas producciones ingresan a Netflix y pasan desapercibidas en su catálogo. Y este es el caso de “Una familia normal”, una miniserie sueca, que es un thriller angustiante que atrapa a la audiencia desde el primer momento.
La serie narra la historia de una familia, aparentemente perfecta, formada por el pastor Adam, la abogada Ulrika y su hija Stella, de 19 años; pero todo se desmorona cuando un homicidio deja al descubierto que son capaces de todo para protegerse entre sí, incluso a hacer cosas desesperadas, ya que su hija es acusada y termina detenida. Desolados, sus padres no saben qué hacer y las preguntan los sobrepasan; ¿Qué ocurrió? ¿Quieren ayudar a Stella a toda costa? ¿Conocen realmente a su hija y sus límites? ¿Cómo la educaron?
Preguntas asfixiantes y recurrentes, hilan la trama de esta historia que ya era un éxito antes de llegar a la pantalla, porque está basada en el bestseller “A Nearley Normal Family”, del autor sueco Mattias Edvarsson. Está dirigida por Per Hanefjord (Hamilton), producida por Jarowskij, guionada por Hans Jörnlind (Top Dog), Anna Platt (La congregación) y protagonizada por Alexandra Karlsson Tyrefors, Lo Kauppi y Björn Bengtsson. Tiene seis episodios que van entre los treinta y seis y cuarenta y nueve minutos.