Esta edición de Gran Hermano, llamada Generación Dorada, le dio pie a la producción de reality a convocar a diferentes personajes conocidos del mundo del espectáculo y también les dio pie, en este aniversario, para que pudieran volver participantes de temporadas anteriores.

Y así fue que Sol Abraham, principal enemiga de Andrea del Boca, junto con Eduardo Carrera y Emanuel Di Gioia, se convirtieron, por diferentes razones, en protagonistas del juego. Este lunes, Santiago del Moro adelantó en sus redes sociales que «Tamara» entraría a la casa, en reemplazo de Mavinga, y todos rápidamente asociaron el nombre a Paganini.
La vuelta de una de las figuras más icónica de la historia del reality también trajo polémica, ya que en su momento se puso en contra del programa por las secuelas que le quedaron. “Cuando yo salí de la casa sentí pánico. Lo positivo es que toqué tanto fondo que fui al psicólogo y ahora soy increíblemente fuerte. Tuve que reconstruirme y ahí resolví traumas y cosas que traía de antes de Gran Hermano”, contó hace dos semanas en DDM.
“Yo volvería a entrar a la casa, me veo ahí. La experiencia no me pareció traumática, lo de adentro fue genial, pero en la calle me insultaban. Son otros tiempos, y si me bardean estoy acostumbrada”, había dicho la jugadora en América.
La noche de GH arrancó con 11.1 puntos y subió a los 13 puntos con la eliminación de Franco Poggio. Pasadas las 23.15 Tamara Paganini hizo su entrada al reality con 13.3, liderando la noche.
Con promedio de 13.5 puntos, en la primera parte, y 10.2, en la segunda, fue lo más visto del día.