El primero Congelados de la temporada de Gran Hermano, generación dorada fue protagonizado por Anna del Boca. La hija de Andrea entró a la casa para reivindicar a su madre, tras el accidente doméstico que sufrió que la obligó a abandonar momentáneamente el juego.
La joven se acerca a los aliados de Del Boca y le dejó un mensaje muy claro a sus enemigos. “¡Qué energía pesada! ¡Qué emoción! Hola Manu, sabes que en mí tienes una aliada siempre, gracias. Necesito abrazar a Yipio, te quiero, sos una mujer hermosa, gracias”, exclamó.
“Voy a ser clara, hay Del Boca para rato. Y que esta visita sea un símbolo de la fortaleza que tenemos. ¡Cuiden la casa, en cualquier momento vuelvo! Ojo conmigo. Y a los perritos falderos, que ladren y sigan ladrando. El que se porta mal no le dan el premio. Y tampoco el cariño de la gente”, sentenció.
Pero algo llamó la atención del ingreso de Anna que provocó polémica en las redes. La joven ingresó con un auricular en su oreja, lo que en televisión se denomina como «cucaracha», algo que utilizan los productores para enviar mensajes a conductores y panelistas.

En Intrusos, Daniel Ambrosino explicó el particular motivo por el que la hija de Andrea entró con un aricular en su oido. «Muchos dicen que estaba guionada, que todo lo que estaba diciendo se lo pasaban por la cucaracha. Y no chicos, es un programa de televisión que tiene sus tiempos y sus momentos, entonces desde la cucaracha le decían ‘ahora recorré la casa’, etc«.
«¿Pero toda la gente que entraron y los familiares ingresaron con cucaracha? Porque es polémico», afirmó Rodrigo Lussich.
Mientras debatían el tema, Anna del Boca se comunicó con Ambrosino y aclaró: «Mi mensaje es tanto para el afuera como para el adentro, no es soberbia, es dejar marca que se terminó el silencio de Del Boca. No solo entorno a GH y que la cucaracha era porque no querían que me fuera antes».