El próximo 4 de junio llega a Netflix una de las miniseries británicas más esperadas del año: “El Testigo”. Este true crime de sólo tres episodios aborda uno de los casos que más conmocionó a la opinión pública del Reino Unido: el asesinato de Rachel Nickell en 1992.
La particularidad que rodeó a este asesinato es que el único testigo fue el hijo de Nickel, que apenas tenía dos años. Por eso la intención de la serie, creada por Rob Williams, es mostrar las consecuencias del crimen y en cómo marcó la vida de Alex, el niño que presenció el ataque, y de su padre, André Hanscombe.
Rachel fue atacada mientras paseaba a su perro en Wimbledon Common, en el suroeste de Londres, y aunque su hijo resultó ileso, el caso tardó años en resolverse. Recién diez años después, en el 2002, se reabrió la investigación y se pudo encontrar y condenar al culpable. La miniserie plantea al espectador, desde el primer momento, un tono íntimo y emocional donde se puede percibir un duelo eterno.