Si bien Diego Brancatelli era quien estaba en el ojo de la tormenta por algunos comentarios que había hecho sobre el arbitraje de ciertos partidos de la selección, el foco de tensión viró inesperadamente hacia su esposa, Cecilia Insinga, ya que se filtraron presuntos chats suyos con Luciana Elbusto en los que se dirigiría de forma amenazante hacia ella deseándole las peores cosas.
Pero hoy, en Primicias Ya, Marina Calabró logró hablar con Cecilia, que finalmente confesó: “Prefiero no decir nada, no me parece pertinente, gracias por entender…Mirá ¡Yo lo único que quiero es ser feliz! Trabajo todos los días para eso, para no joder a nadie. Hacer mis trabajos, disfrutar de mis viejos y familia. Honestamente no ví ni escuché nada, tampoco lo voy a hacer. Ya pasará. Con Diego está todo bien, somos un bloque, unidos por nuestros hijos, estas cosas te fortalecen cuando hay amor”.
Por otro lado, en el programa también entrevistaron a Luciana Elbusto que aseguró que ella no fue quien filtró las chats ayer, aunque reconoció que un año atrás sí se los había pasado a otra persona. El escándalo se volvió a desatar porque Cecilia Insinga se mostró molesta por las amenazas y malos deseos que recibe Brancatelli por su postura ante la selección y, esto generó que Luciana recordara que en el pasado, ella se habría manejado también en esos términos.