Como todos los años, octubre es catalogado como “el mes del terror” y en las distintas plataformas se ofrecen diversas producciones que abordan este género. Pero en Netflix hay una miniserie tailandesa de terror escondida que, sin lugar a dudas, vale la pena ver, se trata de “No Vengas a Casa”.
Compuesta sólo por seis episodios, la propuesta de la serie es simple y efectiva: transforma un hogar en un espacio aterrador, misterioso y peligroso. La trama gira en torno de Varee y su hija Min, quienes viajan a la mansión familiar Jarukanant donde vivió hace 30 años. Al llegar al lugar se dan cuenta que su aspecto cambió radicalmente, luce abandonada. Pero además, rápidamente, comienzan a suceder eventos inexplicables que llevarán a la desaparición de la niña.
A partir de allí la policía se involucra y trata no sólo de encontrar a Min sino también de descubrir qué pasa en esa casa y, es en ese momento, cuando Varee comienza a recordar su terrible pasado. Por otro lado, la tensión y los giros en la trama mantienen al espectador atrapado desde el primer momento. Esto hace que la miniserie tailandesa sea elegida por algunos críticos “un imprescindible” de Halloween.