El domingo pasado se llevó a cabo en Los Ángeles la edición 71 de los premios Emmy, donde la miniserie de HBO “Chernobyl” ganó tres importantes estatuillas, correspondientes a mejor dirección, mejor guión y mejor miniserie.
Sin embargo, el hecho de que “Chernobyl” haya vuelto a quedar en el centro de la escena, volvió a desatar un escándalo que se había vivido cuando se estrenó: una fuerte afluencia de turismo a la zona del desastre.

Y si bien el sector de turismo ucraniana se está beneficiando con el aumento de visitas a la zona del desastre nuclear de 1986, que aumentó en más de un 40%, los familiares de los fallecidos en la zona, e incluso algunos sobrevivientes, ya se quejaron públicamente por la forma en que son ofrecidos algunos tours, ya que en un momento se le ofrece a la gente mascarillas y trajes para sacarse una suerte de “foto apocalíptica”.
Chernobyl se encuentra en el norte de Ucrania, cerca de la frontera con Bielorrusia, y los tours que se ofrecen pueden durar horas o días. Por otro lado, el precio oscila entre los ochenta y los cuatrocientos euros.