ALERTA SPOILER Los fans de «Brunia» están odiados y con razón, Bruno no hace más que darle señales confusas a Lucía. Mientras le jura que verá a su hijo todos los días y más, se va a vivir con Francesca nuevamente a la pensión.
Ella ya no soporta más la distancia entre ambos y se juega el todo por el todo confesándole que le cuesta resignar a la familia que tanto soñó junto a él. El catalán, en su interior, siente un amor inmenso por ella pero sabe que le debe lealtad a la hermana de Aldo.
Desanimada, en vista de esta situación, la joven Morel decide seguir adelante con su vida. Parte del cambio tendrá que ver con un nuevo empleo en un diario que sin saberlo le cambiará la vida.
Allí conocerá a su nuevo jefe, Sagasti, un periodista distinto de mirada moderna con el que tiene muchos puntos en común. El joven que la valora y le da el lugar que ella merece será una inspiración para Lucía y encontrará en él todo lo que busca en un hombre. ¿Se olvidará de Bruno para siempre?