Pasó un año desde la dramática internación de Karina Gao por coronavirus y el posterior nacimiento de su tercer hijo. La cocinera comenzó con un cuadro leve pero luego se complicó al punto de tener que la intubaron para inducirla al coma.
“Parece muy banal, pero mis amigos virtuales son personas, son seres humanos. Hay muchos que yo hace cinco años les hablo. No les veo la cara pero son mis amigos de Instagram. El medio es frío pero el corazón humano está. Yo me despedí de toda mi familia y de la comunidad porque yo veía mucho la estadística», contó en diálogo con La Once Diez / Radio de la Ciudad.
«Muy al principio de la pandemia, antes de que llegue la cuarentena, yo hacía todas las traducciones de chino al español y yo sabía la estadística. Cuando me dijeron ‘te vamos a meter en coma’, por las dudas me despedí”, se sinceró en su visita al piso del programa Por si las moscas.
“Yo soy muy racional. Si no me hubiera despertado, es importante para la persona una despedida”, expresó. Y contó en qué la cambió haber vivido esa experiencia: “Yo tengo muy incorporado la cultura del trabajo, que tengo que trabajar y que la prioridad es el trabajo», contó la nueva integrante de Cocineros Argentinos.
Yo me pasaba más tiempo trabajando y por ahí menos tiempo con la familia. O por ahí sí con la familia, pero con culpa porque no estoy trabajando. Hoy en día disfruto mucho más. Se me fue esa culpa. Hoy, si tengo ganas, apago el celular y me quedo con mi familia”, cerró