Desde que comenzó esta edición de “Gran Hermano” se noto que poco tenía que ver con la anterior. El romance no es protagonista y tampoco destacan los participantes con personalidad tranquilas. En esta ocasión mucho de ellos son llamados “plantas” y quienes están picando en punta son los que tienen carácter más fuerte.
Sin embargo, esto generó más de una situación violenta que tuvo uno de sus picos máximos la semana pasada. Primero cuando Agostina hizo “una broma” sobre el atentado a la AMIA y luego cuando en la cena de los nominados, ante el continuo bombardeo de chicanas, finalmente Furia estalló y amenazó a la policía y a Licha.
Y así fue que luego de que Lisandro abandonara la casa por decisión del público, Agostina se fuera argumentando que sentía miedo, hecho que luego desmintió en “El Debate” ante una pregunta que le hizo Julieta Poggio. Pero, en medio de esa situación, Ángel De Brito había contado que la policía denunciaría ante la justicia a Juliana, por amenazas, pero a su vez ella también tendría que enfrentar el tema AMIA.
Pero, como nada de esto de se planteó en “El Debate”, hoy en LAM, Yanina Latorre contó qué se habría pactado con la policía. “Ahí hubo una negociación -precisó la panelista-, Agostina el día que salió de la casa fue a denunciar, estuvo escrita pero nunca se subió, que es lo que la hace efectiva. A partir de ahí la producción le pidió que no lo haga, estuvo dos días hablando y parte de la negociación fue que ella no hacía nada pero la condición era que no se metieran con lo de la AMIA ni tampoco con otras cosas que había dicho. Bueno, el operativo limpieza que vieron anoche”.