Desde que Luciano Castro empezó a salir con Flor Vigna, su relación con Sabrina Rojas fue cambiando. Primero reinó la paz entre los exs y sus respectivas parejas pero poco a poco el vínculo se fue resintiendo.
Si bien Vigna y Rojas venían tirándose palitos durante el último tiempo, todo voló por los aires cuando Flor dijo que Sabrina había tenido mucho que ver con su separación de Luciano Castro. Dejando, de esta manera, entrever que algo había ocurrido pero nunca precisó qué.
En tanto que, como era previsible, Sabrina le contestó con todo y recordó que Flor tenía muchas peleas y siempre con mujeres, haciendo referencia a Noelia Marzol, Lourdes Sánchez y Laurita Fernández, entre otras. Por eso sorprendió cuando ambas sacaron un comunicado, a través de Instagram, en el que explicaron que se reconciliaron.
El único que nunca dijo una palabra de nada fue Luciano Castro, hasta que visitó a Elizabeth Vernaci en ‘Olga’ y habló de todo a la salida con los cronistas. «Los mismos que me gastan son los que después cuando me ven me dicen que soy Marlon Brando. Eso es fuerte, me genera violencia, la cobardía. No que yo haga el video enamorado con mi novia en la bañera, que lo haría 10 veces más».
«Y si me hubiese dicho que me tire en trampolín, me hubiera tirado, porque es una decisión mía, enamorado de mi novia. Después, las especulaciones no las puedo callar. Lo que me violenta son los que me ningunean”, disparó contra parte del periodismo de espectáculos.
A la vuelta de la nota, Rodrigo Lussich en ‘Socios del Espectáculo’ le contestó con todo al actor por sus críticas al medio: «Él va engranando a medida que recuerda lo que llama ninguneo, tratos o modos con los que no está conforme. De todas maneras, creo que hay un exceso de susceptibilidad que tienen varias figuras».
«Esta semana nos pasó con Fátima Florez, salvando las distancias, que no se puede decir nada porque ella se toma todo personal y cree que uno le quiere reventar la boletería. Está indignada que le critiquemos algo pero vuelvo a Luciano, hay un exceso de susceptibilidad y es ahí donde termina perdiendo».
«El que no quiso hacer prensa de la obra para no hablar de su vida privada fue él. Entonces él mismo se boicotea la promoción ¿por culpa nuestra? O porque tiene una
susceptibilidad que se enoja de tal manera que no lo puede manejar», cerró.