El ingreso de la segunda tanda de familiares de los participantes de “Gran Hermano” volvió a terminar en medio de un escándalo. En la primera ocasión Furia fue con todo contra Delfina, la hija de Virginia, y eso obviamente provocó que su madre salte a defenderla. Pero, esta semana el blanco de Juliana fue Marisol, la novia del Chino, a quien atacó con un argumento casi calcado al de Delfina: que era una persona falsa que la enviaba.
Pero ahora, ya fuera del la casa, Marisol estuvo en “LAM” y no dudó en contar cosas que no se vieron: “Yo no me había enterado de nada de lo que había pasado, hasta que ella salió de la reunión que habían tenido y me vino a gritar a mí en la cara ¡Eso no se vio! Sí, no muestran todo porque es lógico, porque es mucho material, pero ella vino y me gritó en la cara ‘¡Codiciosa de mierda! ¡Tenés el perro, la casa! ¿Qué más querés?’ También me dijo angurrienta, envidiosa, actriz…”
“Lo que pasa que es una competencia y gana el que le pone mucha voluntad -continuó Marisol-. Yo creo que Martín le pone garra y corazón a todo. Entonces, la verdad, no entiendo qué es lo malo de eso. Yo no la miré mal, hay quinientas cámaras, si eso hubiese pasado estaría en algún tape, pero igual…si la hubiese mirado mal ¿Me merezco que venga y me grite todo eso? Cuando me dijo todo eso yo me quedé quieta, porque vengo de afuera y sabía que ella es así y creo que responderle hubiera sido peor. Por eso Martín vino enseguida y él me pidió que me fuera porque sabe que soy sensible y no iba a soportar esos ataques. Ahora los días anteriores había estado todo bien, fue al final”.