Hoy en su programa de “El Observador”, mientras Marina Calabró debatía con Horacio Cabak y Alejandro Ripoll sobre los hábitos y conductas de los televidentes, la periodista se mostró muy crítica con los programas que tienen paneles rotativos.
“Los programas de panel -comenzó diciendo la periodista-, si cambiás mucho a los panelistas perdés identidad ¡No entiendo! ¿Por qué se sentó este si ayer estaba el otro? Necesito que el equipo se entienda y me hablen siempre los mismos. Por supuesto que se irán yendo de vacaciones o puede haber un cambio, pero cuando los paneles son rotativos conspiran contra la identidad de los programas. A mí me parece que el espectador quiere algo previsible, sorprendeme con la información pero no con el formato”.
Calabró hizo este comentario luego de que, al analizar el rating diario, surgiera otra vez el dato del muy buen número de rating que hace “El Zorro”, pese a que es una serie de 1957 que sólo tiene cincuenta y dos episodios. De ahí el análisis de la atracción del público por un producto del cual ya, mayoritariamente, conocen el desenlace de los capítulos.
Todo lo contrario, porque resulta monótono, tolerar los mismos panelistas , sin criterios, tendenciosos, densos, con cruces constantes de opiniones, delirios , si !!! delirios , y ni hablar de los tonos de voz, y formas. Porque hay que reconocer que hace rato que no se ve buenos equipos , buenos grupos , que hacen que cualquier tema resulte interesante .
Lamentablemente, los programas de chimentos por ejemplo ( mal llamados de espectáculo) hace rato en total decadencia. Nada que ver con los de otras epocas. Y los magazine también, otro desastre. Lo bien que hacen en intentar nuevos personajes hasta encontrar el equilibrio.