Este fin de semana Fabiana Liuzzi estuvo en “El Run Run del Espectáculo” junto a Antoñito, el hijo que tuvo con Luis Ventura. Y es que, como es de público conocimiento, él tiene algunos problemas neurológicos, fruto de haber nacido sólo con seis meses y medio de gestación, y semanas atrás volvió a ser noticia porque estuvo internado. Sin embargo, ahora se encuentra muy bien.
“Lo de Tony fue lo más duro que me sucedió en la vida -confesó Fabiana-, porque tener un hijo peleando entre la vida y la muerte es muy difícil, pero tuvo un final feliz y con un camino luminoso por delante, porque está teniendo avances. La semana pasada estuvimos en Lincoln, en un centro detox, y me traje tanto aprendizaje ¡Y tanta esperanza! Que ahora entiendo por qué dicen que él vino a salvarme y salvar a la familia”.
Luego Liuzzi continuó: “Él tiene un diagnóstico pero, a veces, al cambiar de médico eso se va modificando y uno tiene que tener la fortaleza suficiente para tener la intuición y saber qué camino recorrer, porque a veces los profesiones no coinciden entre sí. Lo que pasa es que hay muchas aristas. Primero me habían dicho que era TEA, una rama del autismo, pero luego me dijeron que tenía pequeñas cicatrices en el lado izquierdo del cerebro, justamente en el área que digita el habla, por eso le cuesta hablar, pero no es imposible que lo haga”.
“Pero más allá de los diagnósticos, un profesional me dijo que tenía que comparar a Tony con Tony -explicó Fabiana-, y yo tomé ese mensaje y lo llevé a cabo. Siempre hay que preguntarse para qué, no por qué. Y yo soy una agradecida de la vida, él es una bendición tan grande que me llena el alma. Incluso, puedo decir que encontré un propósito en esta vida, que es ayudar a mi hijo y no voy a parar hasta sacarlo adelante, y también ayudar a los que están en esta situación”.