ALERTA DE SPOILER. El jueves pasado se estrenó en Netflix la miniserie británica “Ciudad Tóxica” y, en muy pocas horas ya logró ingresar al top ten de lo más visto en el mundo, según el ranking que elabora FlixPatrol. Asimismo, la historia real detrás de la producción generó un fuerte impacto tanto en el público como en la crítica.
La trama se sitúa en la ciudad de Corby, donde un inusual aumento de nacimientos con malformaciones lleva a un grupo de madres a buscar respuestas. A medida que descubren una posible conexión con la contaminación ambiental, causada por desechos industriales, se enfrentan a un poderoso sistema que intenta silenciarlas y alejarlas de la justicia.
“Ciudad Tóxica” es la historia de una de los desastres ambientales más polémicos de Gran Bretaña. En la década del ochenta en Corby, Northamptonshire, la negligente demolición de una planta siderúrgica provocó que residuos tóxicos afectaran a la población local pero, la punta de lanza de este caso, lo personificaron las madres que veían como sus hijos nacían, inexplicablemente, con malformaciones similares. Asimismo, también los lugareños comenzaron a sufrir problemas respiratorios. Finalmente, con la ayuda de una investigación periodística el caso se expuso a nivel nacional y las familias pudieron acceder a realizar acciones contra la empresa.