Como todos los años, las ceremonias de entrega de los premios Martín Fierro generan ciertas polémicas. Pero, sin lugar a dudas, uno de los escándalos de la noche tuvo que ver con que el periodista Tomás Reynolds, de Radio Mitre, se sentó en el lugar de Susana Roccasalvo y, cuando desde la organización le pidieron que le devuelva su lugar, él se negó.
Asimismo hoy, la conductora de “Implacables” y miembro de APTRA, habló en LAM y dijo contundente: “Yo quiero aclarar que me fui, no porque me sentaron en la mesa diez de espaldas, sino que este año no había pantallas. Entonces, era lo mismo que yo hubiera estado sentada en un restaurante con una mesa de gente, con la que ni siquiera podía hablar, porque por respeto hay que escuchar. Tampoco me podía dar vuelta, porque las mesas estaban muy encimadas. A mí me pidieron disculpas y me dijeron que él no se quería levantar, pero para aburrirme, me fui a mi casa”.
Además, Ángel De Brito destacó: “Pero es que vos habías hecho todo una movida, terminaste tu programa, fuiste a tu casa, dejaste el auto y llegás después a la fiesta y te encontrás con ‘el cagón’, como le dijiste vos, que no te cedía la silla”. “Yo le dijo ¡Cagón! Porque hoy me dijeron dos amigas mías que él dijo que nadie le avisó nada, yo creo que no se imaginó la magnitud de la desubicación de él. Si yo hubiera querido hacer un escándalo, cuando salgo, dos personas me pararon y me preguntaron si me iba y yo dije que iba a buscar algo, tuve toda la buena voluntad, pero estar ahí adentro y ni siquiera ver en una pantalla, me fui. Pero no fue enojo, es darme el lugar que me corresponde. La gente de la organización le pidió puntualmente que se pase a la mesa que a él le correspondía y dijo que no”.