1 Abr 2026

A dos meses del accidente que le costó la vida a Mila Yankelevich, la nieta de Cris Morena, el dato desconocido que revelaron en DDM: «Dos testigos afirman que…»

Pese al paso de los días, continua la conmoción por la prematura muerte de Mila Yankelevich, de tan sólo siete años, nieta de Cris Morena. Se cumplieron dos meses desde el trágico accidente y aun quedan muchas dudas sobre lo que paó verdaderamente,

Tras la conmoción que provocó la trágica muerte de la niña, en la bahía de Biscayne, frente a Hibiscus Island, las autoridades locales abrieron una investigación para determinar las responsabilidades de lo sucedido. Ya se le hicieron todo tipo de testeos a quien manejaba la barcaza que provocó el impacto y trascendieron algunos resultados.

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Pero en DDM, Martín Candalaft contó que «hay dos trabajadores, testigos directos del hecho, que relatan lo que ellos vieron y cómo intentaron evitar lo que sucedió. Son dos techistas que le contaron a la justicia de Estados Unidos lo que pasó. William Cruz de 40 años, trabaja en una de las casas de Hibiscus Island, en el momento del accidente estaba en el techo tomando un pequeño descanso».

«Vi un barcaza que iba a toda velocidad hacia un pequeño bote de colores brillantes que no se movía», relató el testigo. Candalaft remarcó que ese fue uno de los primeros datos desconocidos «un testigo directo que nos dice que el velero estaba detenido y no tenía posibilidad de maniobra». 

«Vimos a un hombre con una camisa de trabajo verde, en el costado de la barcaza. Si el tripulante nos hubiese visto, la barcaza podría haberse desviado. Aproximadamente, 30 segundos después de que empezamos a gritar, el tripulante de camisa verse vio al velero lleno de campistas y vimos a los niños y al consejero hacer señas para que se detuvieran», agregó el testigo.

Otro dato importante que revela Aldo Melgar, el otro testigo, fue que «el capitán escuchó nuestros gritos porque el motor se apagó y la barcaza se detuvo muy rápido pero ya era demasiado tarde. Sonó como un trueno en el momento en que la barcaza impactó con el pequeño bote y empecé a gritar: ‘los mató, los mató’, habíamos estado gritando pero no nos oían». 

«El capitán nunca vio lo que tenía adelante, fue el tripulante de camisa verde que le avisa y ahí apaga el motor«, esclareció Candalaft y agregó «a pesar de que pasaron más de dos meses y no hay responsables, ni siquiera imputado, lo que nos puede hacer pensar a que la justicia está pensando que esto fue un accidente». 

 

 

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Un comentario Añadir valoración

  1. Norma dice:

    Más allá de la tragedia y el dolor de esos Padres y familiares, es evidente que fue un accidente , según algunas opiniones de gente profesional en navegación. Por su tamaño y peso , difícilmente hubiera podido frenar fácilmente . Que hubo una cadena de irresponsabilidades no hay dudas , y quiza hasta sean las culpas compartidas. Muy triste lo sucedido.

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