Gran Hermano volvió a la televisión y que desde la casa más famosa del país abrió sus puertas, las discusiones y los conflictos empezaron nuevamente, Y es que la convivencia no es fácil y menos cuando son 28 los participantes que tiene que compartir el día a día.
Una de las participantes más polémicas es Carmiña Masi, la periodista paraguaya que antes de entrar en el reality adelantó que no ayudaría con la limpieza de la casa y que gustan los escándalos. Con una personalidad avasallante, mostró sus garras desde el minuto uno.
“No me importa caerle bien o mal a la gente porque la gente no me paga el sueldo. No me gusta el desorden. Bien, limpiar no limpio. No te lavo una cuchara. Ustedes limpian, ustedes cocinan. Yo no hago nada, soy linda”, dijo en su presentación.
Las actitudes que tuvo con sus compañeros la llevó a ser la más votada de la primera placa de nominaciones y todos, dentro de la casa, creen que es candidata a irse. También fue la primera en hacer la espontánea contra Brian Sarmiento y eso lo dejó en placa. Pero en A la Barbarossa, Mariana Brey contó un dato desconocido sobre la personalidad de Carmiña.
«Estuve viendo algunos medios paraguayos y el apoyo hacia ella no sé si unánime pero bastante más del que creí que podían llegar a darle. Es una mujer muy confrontativa, que trabaja en Paraguay desde hace muchísimos años. Me sorprendió porque ella ha tenido conflictos en la televisión paraguaya con algunos colegas», contó la panelista.
Por su parte, Marcos, marido de Carmiña contó que «está siendo más querida ahora que antes. Yo creo que es por Gran Hermano porque no sé si se sienten representados pero personas que no la quería, ahora la están apoyando«.
Luego contó cuál será la estrategia de su esposa dentro del reality: «Ella me dijo que iba a entrar a ser ella. Mi carácter es mi estrategia. En la casa ella está cumpliendo un sueño donde puede ser ella misma y si se está sintiendo movilizada es porque se da cuenta que ser ella misma puede ser un problema. Le dieron 33 votos para entrar a la placa».