La casa de Gran Hermano volvió a latir y, tras la eliminación de Lucero, 27 participantes siguen en carrera. Entre todos los temas de debate que despertó el reality, uno tuvo que ver con la decoración y los colores en cada uno de los ambientes del lugar.
En Lape Club Social Informativo, Marina Calabró contó el motivo de la elección de los colores y le tiró un palito a la escenografía de la casa de Gran Hermano: «Todo el mundo se pregunta por qué es tan colorida, tan pastichona, el violeta, el dorado, el rojo, es una manera elegante de decirlo pero da a telo de los 90. Lo primero que te voy a decir que esto está elegido especialmente por Santiago del Moro y el escenógrafo Seijas».
«Lo que buscas es generar la incomodidad porque eso irrita y genera conflicto. Cuando la vista no descansa te empieza a doler la cabeza. Todo recargado, el confesionario es dorado con ese rojo brilloso del sillón que se te viene encima», precisó Calabró.
«Todo está pensado para generar un efecto dentro de la casa. No hay colores nuestros, lo armaron así de recargado para irritar. ¿Vos viste la pileta? El jardín es una vía de escape pero la pileta les quedó como el pantano de Guido. Les quedó inmunda».