Hoy terminó «Sila, esclava de amor», la telenovela turca de Telefe que no tuvo el mismo éxito que otras de su mismo origen. No igualó a sucesos como Las mil y una noches o Fatmagül, y tampoco pudo con su rival directo, Esposa Joven. Pese a esto, siempre mantuvo un público que la siguió a pesar de los cambios de horario. Sila se había estrenado el lunes 11 de enero a las 23 con un promedio de 10,6 pero a partir del 14 de marzo pasó a la tarde. Ocupó primero el horario de las 17:30 y luego el de las 18 horas.En el episodio final, como era de esperar, triunfó el amor libre entre Sila (Cansu Dere) y Boran (Mehmet Akif Alakurtque). Los protagonistas recuerdan sus vidas, el tortuoso romance que vivieron y los problemas que debieron afrontar para encontrar la paz. Sila fue vendida de bebé, por su padre, a una familia de dinero. Pero, años después, la llevan a su pueblo natal, engañada, para que se case con el jefe de la tribu, Boran, y evitar así una sentencia de muerte que recaía sobre el hermano de Sila.
Con esa situación, como punto de partida, comienzan a desarrollarse una infinidad de dramáticos acontecimientos, que son un reflejo de la crisis de la sociedad turca: la ferocidad de la «tradición» y sus crímenes de honor, el sometimiento por parte de los clanes patriarcales a los desposeídos y las mujeres, las violaciones y el derecho a la educación, entre otras cosas.
Además en el final el actual jefe de la tribu, Cinar, le devuelve el liderazgo a Boran, en vez de dárselo a su hijo, Dilaver. De esta manera, él asume la responsabilidad y establece que en su tribu el régimen del jefe sea abolido. En una de las últimas escenas, se los ve a Sila y Boran caminando felices, tomados de la mano, por un valle. Ellos lograron amarse libremente y vivirán felices con sus tres hijos; mientras, se puede ver cómo la historia vuelve a su punto de partida y reaparece el anciano, que habíamos visto en el primer capítulo, contando la historia de Sila a dos chicos, para que a través de ella puedan aprender la importancia de la libertad de las personas y, particularmente, de las mujeres.
La ficción se despido de la pantalla con un promedio de 8 puntos quedando segunda en la franja después de su rival «Esposa Joven».